Antes de los 10 años, preocúpate por jugar, lávate si te ensucias y no le grites a tus padres.

De los 10 a los 20 años, asiste a tus clases y estudia, tal vez vayas a pensar que lo que te enseñarán no sirve para la vida y en parte es cierto, lo que pasa es que son cosas sencillas de aprender y es una excelente preparación para lo que vendrá en los siguientes años; ejercita la “memoria de las 12 horas” estudiando de un día para otro; también escoge por lo menos un día por semana para caminar hasta tu escuela o colegio; aprende a fugarte de clases sin que tus padres se enteren; repite los exámenes que sean necesarios… al fin y al cabo cuando entres a la U te llevaras un duro golpe cuando te enteres que el estudio no es como lo imaginaste y a la fuerza tendrás que aprender a estudiar de verdad, pues por primera vez en tu vida, las decisiones que tomes afectarán tu futuro para bien o para mal; comete muchos errores, prueba y equivócate, eso sí, en esta etapa sos también responsable de lo que hagas, por eso equivócate con mesura y sabiendo que vas a afrontar las consecuencias de todos tus actos.

De los 20 a los 30 años sigue estudiando… trabaja y estudia al mismo tiempo, trabaja de día y estudia en las noches y madrugadas, aprende de historia y de política, siempre que hayan elecciones ve a votar; aprende de sexo… también de amor, llora por una pareja, se fiel, se infiel y acepta que te van a traicionar algún día; saca un rato a la semana para salir a divertirte, disfruta tu bebida favorita con tus amistades, aprovéchalos que están contigo ya que apenas tengas problemas no los volverás a ver; has siempre buenas combinaciones: acompaña una copa de vino con una linda chica, un trago de ron con un cigarro, una cerveza con un partido de fútbol… nunca tomes whisky en la playa o intentes ligar borracho a una fina dama; también intenta ser puntual, aunque puedes de vez en cuando llegar tarde a algún compromiso; en tu trabajo aprende de los más viejos, pon atención a los jefes, se siempre obediente y leal a ellos. Empieza a hacer un listado de sueños, anota donde quieres estar en 10, 20, 30, 40, 50, 60, 70 y 80 años, se ambicioso anota lo que quieras; ah y muy importante no te olvides de tus viejos, visítalos cuando puedas y diles que los quieres.

De los 30 a los 40 años sigue capacitándote, permite que un poder superior te ayude a controlar tu vida y habla mucho con Él, pide sus consejos y Él te escuchará y responderá siempre, eso si, recuerda que el tiempo de Él es perfecto, así que tal vez lo que pedimos no se nos dé cuando lo queremos, por eso también se obediente a tu poder superior; trabaja en algo que te encante y apasione, este será el momento de ser tu propio jefe; revisa a diario tu lista de sueños que empezaste a construir en la etapa anterior y asegúrate que estás haciendo algo para alcanzarlos; olvídate del salario y empieza a vivir de las utilidades; lleva contigo una libreta de anotaciones y apunta todo lo que sea importante para ti en el día a día; ahorra el 10% de lo que ganas y ve pagando poco a poco las deudas que asumiste viviendo las etapas anteriores. Trabaja siempre más de 40 horas semanales, pero nunca más de 56, recuerda siempre: 8 horas del día son para tu trabajo, 8 para tu familia y 8 para vos, así que si tomas una hora del día para otra cosa debes reponerla y ya para terminar, pero no menos importante, procura rodearte de gente que este donde tú quiere estar, pero eso si, cuando ocupes de un buen consejo acude a tus viejos.

De los 40 a los 50 siga leyendo cuanto libro o revista de negocios encuentre; hágalo mínimo 30 minutos por día; coma bien y ejercítese; tenga un horario a la semana para enseñar a sus hijos del negocio, llévelos a tu trabajo; vaya a todos los conciertos que pueda y actividades que lo inviten, pero hágalo con una buena compañía; trabaje algunos días desde casa; y no descargue todas tus fuerzas en un solo negocio, trabaja en diferentes empresas y con diferentes socios; visite siempre las personas que trabajan en los puestos más bajos de sus negocios, escúchelos y sorpréndalos con algún detalle; visite también a las personas más viejas que trabajan para usted y pídales consejo; ah! y recuerda, agradece siempre a tus padres dándoles de tu tiempo para estar con ellos.

De los 50 a los 60 enseña a los más jóvenes; en la medida de tus posibilidades da charlas de negocios, de crecimiento, cuéntales tus estrategias, diles tu experiencia en la vida, pero déjalos que vuelen solos, no seas obstáculo para que los jóvenes hagan lo que quieren hacer; siéntate por las tardes en la oficina de tu casa y siente lo que pasa cuando se combinan las risas de tus nietos con el olor a café recién hecho, toma una hoja y un bolígrafo y escribe, trasmite a futuras generaciones lo que has vivido; ordena tu agenda para que puedas visitar por lo menos una vez por semana cada uno de tus negocios, incluye en esa agenda la visita a tus padres.

De los 60 en adelante sigue enseñando y vive de las utilidades de tus negocio, pasa más rato en la cocina de tu casa que en la oficina, ten más tardes de palomitas y películas con tu familia, que reuniones de junta con tus socios, ten alguien que te conteste los correos y llamadas y dedícate a atender personalmente a tus padres, esposa, hijos y nietos.

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